Como si fuera ayer

Es una noche de diciembre del 2003, vemos una película y mi abuela me dice como tratando de vencer el sueño y el silencio: increíble, mijito, que ya estemos a 2004. De eso han pasado 17 años y si bien ella ya no está, miro su foto y pienso: increíble, ya llegamos al 2020.

 

 

 

Pan tostado

En mi casa hemos tenido muchísimos tostadores. Todos se han echado a perder extrañamente rápido. Un día tuestas el pan para el desayuno y al otro te conformas con un pan blando. Coincide que cada vez que uno de los tostadores deja de funcionar, ocurre un suceso negativo en la vida de algún miembro de la familia. Es por eso que le tomamos respeto a los tostadores. Después del último pasó mucho tiempo para que compráramos uno nuevo. Fue una decisión difícil, que se discutió durante días. Pero nos gusta tanto el pan tostado que cedimos y compramos un tostador caro con la esperanza de que eso nos garantice su duración. Aún así vivimos en estado de alerta, con el temor de un día despertarnos, bajar la palanca para tostar y darnos cuenta que ha sucedido de nuevo.