Detener la hemorragia

Como cada vez que lo hacía, siguió su ritual al pie de la letra. Dejó su teléfono sobre el velador, fue a la cocina a prepararse un té, esperó a que se calentara el agua mientras hojeaba una revista de grandes tiendas que llevaba una eternidad en la cocina y miró el reloj intentando calcular cuánto tiempo había pasado. Se sirvió el agua hirviendo y cerró los ojos. El olor a manzanilla la distrajo por unos segundos más. Volvió a su habitación, se sentó en la cama, dejó el té en el velador y tomó su teléfono. Respiró hondo y volvió a calcular el tiempo: unos siete minutos. Miró la pantalla. Tres Likes. Tres. En siete minutos. Quiso beber un sorbo de té pero se quemó y derramó un poco sobre su cama. Ocho minutos: tres likes. Nueve minutos: tres likes. Diez minutos: tres likes. La única manera de detener la hemorragia era borrando la foto. Y lo hizo. Luego intentó esconderse de sí misma. 

 

Pasatiempo

El pasatiempo del Victor era crear páginas de Wikipedia. Sus grandes orgullos eran haber escrito la primera versión de importantes y variadas piezas como Michelle Bachelet, el grupo Los Tres o Yerko Puchento. Su sueño, sin embargo, era ser el primero en escribir una página traducida a todos los idiomas existentes. Buscaba escándalos políticos, desastres naturales o eventos deportivos con el potencial de catapultarlo al selecto grupo de los mejores creadores de contenido de Wikipedia del mundo. Hasta que un día, palabras difamatorias que escribió sobre un poderoso político, le significaron una bullada demanda y la peor de sus pesadillas: ser el protagonista de un artículo de Wikipedia que lo desprestigiaba a él y a su pasatiempo.

 

Quinto Medio

En su primer año de universidad se vio rodeado de cervezas, pitos y malas decisiones. El desenfreno de aquellos días se tradujo en varios ramos reprobados y en una durísima reprimenda de sus padres, que no le perdonaron el despilfarro y se negaron a pagarle la universidad. Al poco tiempo se puso a trabajar en una botillería y de vez en cuando, para hacerse el lindo con una que otra chiquilla, le rebajaba el precio de los copetes o simplemente se los regalaba por detrás. Cuando lo cacharon fue despedido inmediatamente. Volvió a estudiar, esta vez con crédito, y todavía puede ser visto en la semana tomando cerveza en bares del barrio universitario con sus nuevos compañeros de carrera.

 

 

 

 

A la moda

Cuando era libre no salía mucho y me sentía solo. Hoy, en cuarentena, no salgo nada y la única diferencia es que ahora todos están en la misma que yo y a pesar de estar aislado me siento acompañado y a la moda.

 

 

Reality Show

Luego de tres meses de encierro finalizó la primera temporada de Cuarentena, el nuevo programa del canal estatal. El ganador obtuvo como premio un salvoconducto que le permitió a él y a familiares y amigos hacer un asado en el Parque Intercomunal. El saldo fue de seis contagiados y una enorme demanda al canal que le impidió continuar con sus transmisiones.

 

 

Pan tostado

En mi casa hemos tenido muchísimos tostadores. Todos se han echado a perder extrañamente rápido. Un día tuestas el pan para el desayuno y al otro te conformas con un pan blando. Coincide que cada vez que uno de los tostadores deja de funcionar, ocurre un suceso negativo en la vida de algún miembro de la familia. Es por eso que le tomamos respeto a los tostadores. Después del último pasó mucho tiempo para que compráramos uno nuevo. Fue una decisión difícil, que se discutió durante días. Pero nos gusta tanto el pan tostado que cedimos y compramos un tostador caro con la esperanza de que eso nos garantice su duración. Aún así vivimos en estado de alerta, con el temor de un día despertarnos, bajar la palanca para tostar y darnos cuenta que ha sucedido de nuevo.